En Los Mamones se quedaron incomunicados ante la ineficiencia 

Fabiola Barrera | La Prensa Táchira.- A los habitantes del sector de Los Mamones de Zorca Pie de Cuesta pareciera que las siete plagas de Egipto le cayeron sin piedad ni clemencia, pues no solo padecen las carencia en servicios públicos, crisis económica, sino que ahora ni dormir en paz pueden, ya que el riesgo inminente de un derrumbe los tiene en ascuas. 

Hace menos de un mes el equipo de La Prensa, visitó este mismo sector, a fin de dar a conocer la situación por la que atraviesan los habitantes de la zona, quienes aguardan por una intervención por parte de las autoridades del municipio Independencia sin lograr resultado alguno

Cecilia Alviárez, una de las más afectadas, explicó que su casa está "reventada", tras el nuevo derrumbe que se registró en horas de la mañana de este lunes. 

Las grietas en el asfalto anuncian que el derrumbe en la zona es casi que inminente. Ya el acceso de vehículos es imposible, salvo para motos, ya que gran parte de la calzada se fue hacia la quebrada de La Zorquera. 

Esta mañana, tras la caída de más tierra, el tubo que da agua potable a los vecinos de la zona se volvió a quebrar. Pero en esta oportunidad no fue en un lugar sino en dos secciones y gracias al trabajo de los mismos vecinos fue que se puso arreglar la tubería y restablecer el servicio de agua.    

 "A mí ya me da miedo estar ahí. Todos los días se mueve la tierra. Mire cómo se viene la tierra", dijo. Explicaban los vecinos que no ha llovido estos días, por lo que temen que el alud de tierra caiga ante la más mínima vibración. 

No es la primera vez

Ante la necesidad de evitar que ocurra una tragedia mayor, los vecinos decidieron cerrar la vía con palos y carteles indicando que el acceso estaba cerrado. Los más antiguos recuerdan que hace unos diez años, ocurrió lo mismo con unas viviendas ubicadas a unos cien metros de las casas que ahora penden de un hilo. 

"Esta carretera se hundió más de cuatro metros. Había seis familias y tuvieron que irse. Por aquí pasa una falla. Ninguno de los gobiernos que ha pasado por Capacho ha tomado acciones preventivas", dijo José Villarreal. 

Indicó que son muchas las cosas que les afectan, entre ellas la falta de servicios públicos eficientes, ya que tienen mucho tiempo sin ver el camión del aseo. "Aquí ya debería estar una máquina y no hay nada. Somos nosotros los que solventamos las cosas aquí". 

Se consideran resilientes, ya que viven en una eterna vulnerabilidad y aun así se mantienen fuertes y optimistas. "El hambre, la comida, los servicios y todo esto que nos pasa...nos hemos mantenido fuertes sicológicamente". 

Del mismo modo, Jesús Rincón manifiesta estar sin esperanzas, ya que su padre es uno de los damnificados del primer derrumbe, hace una década y aun no le han dado ayuda para adquirir una vivienda. 

"Muchos perdieron casas y nadie les dio una solución. Entonces qué les garantiza que si se van de ahí les van a dar una solución. Por eso no se van, aunque viven en zozobra". 

En el baño

Yamilet Rivera, habitante de la zona y una de las más afectadas, comenta que duerme en el baño y con las puertas abiertas, ya que tiene miedo de que el cerro tape su casa. 

"Solo van a beneficia a dos personas de las once familias que están afectadas. Ya nos dijeron que esto es inhabitable y a esas personas las van a ubicar en unos terrenos que tampoco son los más adecuados porque tienen los mismos problemas que aquí", dijo. 

Explica la mujer que ella es la única que se queda a dormir, ya que los demás vecinos están durante el día, pero en la noche se van a otras partes.  

Descarga nuestra app aquí o escanea el código QR

Ver más:
Otras Noticias
Locales

La manga está alta y los mangos bajitos

| comentarios