Nelson Altuve P | La PRENSA DEL TÁCHIRA.- El Parque Metropolitano fue desde su inauguración un templo para la actividad física, lugar ideal para el encuentro familiar y amistades, para niños que correteaban por amplios espacios verdes y jóvenes que jugaban en las canchas, para la cita de enamorados, y hasta para cualquier reunión o celebración de cumpleaños, baby shower o un compartir.
En ese lugar muchos atletas realizaron su preparación física, hasta jugadores del Deportivo Táchira entrenaron allí, personas adultas lo usaron para hacer sus caminatas, pero desde hace meses y con el achaque de la pandemia los encargados de su cuidado y mantenimiento lo lanzaron al olvido.
¿Los culpables? Son muchos. El Gobierno nacional primer victimario y autor intelectual de esta "muerte" porque está bajo su administración a través de Inparques, la Gobernación del Táchira y la Alcaldía de San Cristóbal como cooperantes en este "homicidio" y los propios habitantes de San Cristóbal que con su pasividad e indiferencia no lo defendieron ante el decreto de muerte expedido de los organismos públicos.
En el Instituto Inparques, nadie responde, ni siquiera tienen sus puertas abiertas en la oficina ubicada en la parte este del Parque. El llamado Proctectorado o gobierno "paralelo" que representa a Maduro en el Táchira dice ? a través de cuñas radiales - que han limpiado más de 500 parques y plazas, pero al parecer se les olvidó hacer el mantenimiento al principal y más grande parque natural y de recreación que tiene la capital tachirense.
En la Alcaldía de San Cristóbal siempre alegan que no tienen presupuesto para cumplir con el mantenimiento de esa instalación. Ningún ente municipal, como la División de Parques asume las riendas, ni siquiera levantan la voz de protesta, siendo cómplices silentes de este abandono.
En la Gobernación del Táchira tampoco asumen una posición sobre esta área considerada un "Pulmón" de la ciudad. Ocupados en el cotarro político ni prestan atención a esta escena dantesca que vive este espacio recreativo que hoy es absorbido por la maleza. El Instituto del Deporte Tachirense se escuda en no contar con dinero para limpiar.
En un recorrido por el Parque Metropolitano nos encontramos con el señor Jesús Quintero, estaba limpiando con una pala y machetilla una caminería que colinda con la avenida 19 de Abril. "Yo vengo a veces que me queda tiempo por las tardes a echarle una limpiada, ya voy terminando esta parte. Yo cuando joven corrí mucho y me entrenaba aquí. Da dolor ver como tienen esto abandonado".
Pero el área es inmensa y se requieren de centenares de manos y voluntades para generar conciencia. LA PRENSA DEL TÁCHIRA se adentró por el frondoso bosque formado en meses, parecíamos entrar en "Jumanji" con maleza tapando caminerías y aceras, árboles muertos, todo oliendo a olvido a abandono.
Algunas voces se han levantado en las últimas semanas tratando de incentivar una campaña para recuperar esta área de esparcimiento, devolver la lozanía y la alegría de otros tiempos; a un sitio que casi todos los días era un hervidero de personas caminando, trotando, ejercitándose, toda una oda a la vida y la alegría, hoy desahuciado por sus hijos.
Ruben Bachini, ex jugador de fútbol profesional con el Deportivo Táchira, y otros ex futbolistas se han sumado a través de las redes sociales a mover la conciencia ciudadana. Ya han hecho algunas reuniones para llamar la atención, pero gobernantes, "protectores" y líderes andan en otra cosa.
Personas que han disfrutado del parque Metropolitano han asumido la tarea de limpiar, como Jesús Quintero que con una palita y machetilla limpian ha limpiado el área de camineria ubicado a un costado de la avenida 19 de Abril,. Pero el área es impensa y se requiere mucho más que el aporte de unos cuantos quijotes.

Dos hombres están entretenidos tumbando un árbol seco con el fin de tener leña para cocinar estas semanas, ante la falta de gas doméstico en muchos hogares. El alto pastizal impide caminar y una culebra pequeña se asoma y cruza la acera ya tapizada de verde.
La situación es peor en la zona de la cancha de tiro y el área de las piscinas del complejo de natación. Es como si el mundo se detuvo y pasaron 100 años sin vida humana, como una película de terror.
Las espacios para hacer piruetas con las BMX o donde se jugaban las "caimaneras" de futbolito son lodazales donde sapos, mosquitos, renacuajos son los nuevos seres vivientes de este mundo inhóspito en que se convierto el Parque Metropolitano, en tiempos pasados orgullo de los tachirenses.
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