Con agua y teta migrante alimenta a su hija rumbo a la frontera

Fabiola Barrera | La Prensa Táchira.- Desde Barquisimeto, estado Lara inició su peregrinación cinco días atrás. Con un primo que la acompañaba, Yelitza Salcedo, decidió llevarse a su pequeña de seis meses y aventurarse en las carreteras de Venezuela con destino a la frontera con Colombia. 

Habitante del sector La Sábila, de la ciudad crepuscular, tomó la decisión de caminar en busca de un mejor futuro para ella, su pariente y su hijita, ante la falta de oportunidades de trabajo en su tierra natal. 

Con sus pómulos quemados por el inclemente sol que hacía este lunes, Yelitza apresuraba el paso, pues había conseguido otro grupo de mujeres caminantes y decidió unírseles a fin de evitar la peligrosa soledad en el trayecto final hacia la población de San Antonio del Táchira. 

Sin haber probado bocado durante el día, solo deseaba llegar a un lugar donde pudiera darle pecho a su pequeña, que es la única que se estaba alimentando, ya que no contaba con los recursos suficientes para comprar algo por el camino. "La niña lo que ha comido es agua y teta, mas nada porque no tengo para darle. Por eso nos vamos de aquí". 

Lo que había comido era gracias a la solidaridad de personas que les tienden la mano en el camino a estos peregrinos. "En una parte que no sé cómo se llama ayer nos dieron sopa, pero de ahí hasta ahora no hemos comido nada"

"Ya con este son cuatro días que tengo caminando. Viernes, sábado, domingo y hoy y viene mucha gente. Hemos visto gente caminando y esperando colas porque queremos es salir de aquí. En lugar de ayudarnos, la gente cobra demasiado por un transporte".