"Si no lo traen no los atendemos hasta que no se lo coloquen?

Wilson García

Vendedor

"La mayoría de los clientes vienen en carro y casi no se tiene contacto con ellos".

María Ramírez

Vendedora

"A diario cada dueño de local hace su desinfección".

Jean Cruz

Vendedor

"La gente debe entender que es por la seguridad de todos, no es un capricho?.

Andrés Villalobos

Vendedor

San Cristóbal: Un mercado a cielo abierto que olvidó el Covid-19

Fabiola Barrera | La Prensa Táchira.- Pese a que en semana radical, las ventas ambulantes no deberían trabajar, desde hace un tiempo las autoridades vienen "relajando" esta medida. Y es que la crisis por la pandemia ha golpeado de la peor manera a quienes dependen del trabajo diario, pues trabajar una semana sí y otra no, carece de rentabilidad para ellos. 

Esto se evidencia en el desorden que han e las inmediaciones del terminal de pasajeros de La Concordia. Venta de verduras, cambistas ambulantes, vendedores de pescado y de alimentos secos inundan la zona, impidiendo el libre paso y todo esto frente a la presencia de funcionarios de los diversos cuerpos de seguridad que hacen vida en el estado. 

Unos con el tapabocas de babero y otros sin la presencia de este en alguna parte de su cara, ofrecen sus productos como si el virus de la COVID-19 hubiera desaparecido. No hay quien tome medidas ante esto. 

Al consultárseles las razones por las cuales no usaban el tapabocas y si estaban conscientes del riesgo al que estaban expuestos, no quisieron responder a las preguntas. Por el contrario, los ánimos se caldearon. 

En un recorrido por el equipo de LA PRENSA por los principales puntos de venta no solo de verduras, sino de alimentos ambulantes, se pudo observar que no todos piensan de la misma forma que los vendedores adyacentes al principal puerto terrestre de la entidad, pues muchos toman medidas extremas para evitar ser víctimas del coronavirus. 

Solo a unas pocas cuadras, los vendedores ambulantes mantienen el uso del tapabocas, pese al inclemente calor que había la mañana de este jueves. Aunque en contados casos no lo tenían, quienes sí lo usan, aseguran que prefieren aguantar el calor antes de contagiarse del virus. 

Siempre con tapabocas

"Tapabocas sí usamos, pero lo que si nos cuesta usar son los guantes y las caretas. Los guantes porque son una renta. Sale muy caro usarlos y no da la base para comprar cajas de guantes todo el tiempo", dijo Nancy Varela, quien tiene su puesto de verduras en las adyacencias del mercado Metropolitano de San Cristóbal. 

Varela destaca que muy pocas personas llegan con caretas, pero quienes más lo hacen son aquellos que llegan en vehículo particular, mientras que quienes caminan, no lo hacen. 

Casi siempre

Por su parte, Jhon Carvajal, asegura que en un 95% de las veces cumplen con las medidas de protección. Añade que el otro 5% restante es porque al llegar las verduras, manipulan la mercancía y no saben si alguien que estuvo expuesto al virus la tocó antes. 

"Uno está ensuciándose las manos cuando toca las legumbres y hortalizas y no siempre tenemos mucho tiempo para lavarnos las manos". 

Sin tapabocas no atienden

Estrictos son dentro del mercado de los Pequeños Comerciantes de San Cristóbal. Justo en la única entrada de este establecimiento, hay una persona quien se cerciora que quienes ingresen, lleven el tapabocas. De la misma forma se cuenta con un lavamanos portátil con el que las personas pueden asearse aún más. Cuando el agua le falla, hay un funcionario dependiente del mercado con hipoclorito para rociar en las manos de quien ingresa. 

Ya dentro del mercado, hay un parlante por el cual recuerdan el uso del tapabocas dentro de las instalaciones del mercado. Negocios tienen carteles que explican que es obligatorio el uso del tapabocas y que se deben mantener el distanciamiento social.