Don de servir a los demás distinguió a fallecidas en Rubio

Fabiola Barrera | La Prensa Táchira.- Sin saber que esa sería su última noche con vida, tanto la señora Marina como Mayra estaban en su casa sin saber el peligro en el que se encontraban. La noche hizo de cómplice para crear la tragedia que enluta hoy la familia Pérez Carreño, pues la crecida del río Carapo se desató cuando ya el sol se había ocultado. 

Ellas inocentes de lo que aquella pared perimetral contenía, se alistaban para irse a descansar, junto a todos los miembros de la familia. Sin embargo, dada la violencia con la que el agua se hacía paso, hizo que ésta cediera y fue allí donde la desgracia comenzó para esta humilde familia. 

"Vi que estaba lloviendo demasiado. Cuando llegamos vimos todo esto", dijo José Orlando Valero, yerno de la señora Marina, quien al momento de llegar a la vivienda solo pudo ver el río de agua que había dentro de la humilde casa. 

Con cortinas, él y otras personas vecinas, ayudaron a salir a su esposa y a otros miembros de la familia. Sin embargo, ni Marina ni Mayra aparecían por ningún lado. Estaban desaparecidas. 

"A todas las lanzamos por la reja y del otro lado nos las agarraron y desesperados buscando a la suegra y a la cuñada".