Transporte clandestino moviliza viajeros y Táchira es epicentro

Redacción | La Prensa Táchira.- Tras la prohibición de traslados a nivel sub urbano, luego del aumento de casos de COVID-19 en el territorio nacional, en el mes de julio, han surgido una serie de prestadores de servicio ilícitos que estarían haciendo su agosto, pese a que dicha restricción sigue vigente. 

El cierre de los terminales públicos y privados, la prohibición de vuelos, entre otros, ha limitado considerablemente la movilización de personas en el territorio nacional. 

Ante esta situación, particulares, sin ningún tipo de permisología legal usan carros particulares para movilizar personas desde casi todo el país hacia diferentes regiones, entre ellas, el estado Táchira.

Freddy Solano, representante del gremio de transporte de la frontera, explica que estas personas por solo traer a viajeros hasta la línea fronteriza, desde Caracas, por ejemplo, cobran unos 150 dólares por persona, cuando antes de la pandemia, ese mismo servicio podría costar unos 100 dólares. 

Sin embargo, ya el servicio no se hace a una sola persona, sino que se reúnen tres pasajeros para llenar el carro, lo que implica que unos 450 dólares por viaje se puede ganar un conductor, pues no es rentable viajar desde tan lejos por un solo pasajero, habiendo tanto obstáculo en el camino. 

"A nivel nacional ya es un hecho de que están trasladando personas. Ahorita están ofreciendo el servicio de que incluso los pasan por las trochas. Con ese adicional, el pasaje les cuesta unos 170 dólares por persona". 

Y es que la necesidad de moverse hacia otros estados es sumamente alta, pues el dinamismo que había entre la frontera de Venezuela con Colombia antes de la pandemia era evidente. Miles de personas venían de otros estados a hacer sus compras, a realizar retiro de dinero en el vecino país, así como para emigrar hacia otros países y ahora, tras la apertura económica en Colombia, las personas retomaron su deseo de salir de Venezuela, en plena crisis. 

Solano explica que a bordo de carros particulares, quienes ofrecen estos servicios movilizarían a sus clientes captados en las redes sociales y hasta en grupos de whatsapp. Desde todas partes del país ofrecen camionetas y vans pequeñas donde las personas se mueven sin levantar sospechas ante la restricción que hay de movilidad. 

En un momento, de acuerdo a lo declarado por Solano, se usaron autobuses, pero dado el tamaño de las unidades, se restringió el paso de los mismos, por lo que solo vehículos pequeños estarían presando ese servicio. 

En la noche y con dinero en mano

Solano comenta que estos viajes se hacen durante las horas nocturnas, pues así los pasajeros llegan a primera hora de la mañana y pueden iniciar el camino hacia su destino. 

Destaca que solo en las alcabalas que van hacia la frontera, que son unas 16, hay que pagar una media de 2 a 5 mil pesos para que los dejen pasar. Sin embargo, del centro del país, hasta la entrada al Táchira, el pago de todas las alcabalas puede ser de 120 dólares en total.