La crisis lo arrojó a la calle para convertirse en "cotero"

Eliana Millán Montiel | La Prensa del Táchira.- A Yoster Chacón, analista en informática y ex trabajador del Instituto Nacional de Estadísticas, la pandemia y la crisis económica le llevaron a tomar un trabajo que desde hace mucho tiempo en Venezuela y el Táchira estaba desaparecido por la devaluación y la inflación. 

El renacimiento de este oficio le cambió la vida. Padre de una niña y sostén de 4 personas, con un peso aproximado de 70 kilos, el sudor le baja por su frente producto de las largas caminatas que debe realizar en búsqueda de clientes. 

Su peso hace unos años era de unos 100 kilogramos hoy, la pesada carretilla que carga y la brega del día le han hecho perder aproximadamente unos 30 kilos.

Perdió mucho peso. Pero no deja que las adversidades lo consuma. Sobrevive a las adversidades 

Cambió las oficinas por la calle. " Las circunstancias de la vida, los bajos salarios para cubrir mis necesidades, y en vista de la situación económica, me vi en la necesidad de tomar esta actividad como cotero". 

Ahora camina de 3 a 5 kilómetros diarios. Sale bien temprano en la mañana para buscar su mercancía en una comercializadora y de ahí comienza su trabajo hasta las 6 de la tarde que regresa al hogar. 

Psicológicamente le ha "pegado" el cambio tan drástico de trabajo. "Me consigo a muchos de mis compañeros de estudio y se asombran. Pero es que la situación está bastante difícil y de algo tenemos que vivir". 

Habla pausado con un léxico impecable. Conoce de estadísticas. Lleva las tarjetas del crédito otorgado a sus clientes en orden y con pulcritud. Las oficinas donde trabajaba hace un par de años le dejó buena experiencia. 

En cuanto a la ganacia pudiera está solventando diariamente entre 20 y 30 mil pesos colombianos (3.260.869 bolívares a tasa del dia 0.0092). "Con esto puedo resolver algunas necesidades en mi casa". 

Chacón toma su carretilla y se aferra a ella con la esperanza de que Venezuela vuelva a hacer la misma. 

"No pierdo la esperanza. El único detalle es que sí cambia el país se deben mejorar los sueldos de un profesional. Porque sino seguiríamos viendo la fuga de cerebros a otros países como ha pasado". 

Confiesa que hace un tiempo pensó en migrar pero la pandemia lo detuvo. "Muchas personas se siguen desplazando a otros países". 

 No hay beneficios sociales 

El único mal que le hace ruido en la mente a Yoster es la pérdida de beneficios sociales que en una empresa pudiera tener. 

"Aquí no hay beneficios. Antes de salir de trabajar en el INE ganaba tres salarios mínimos, estaba medianamente bien. Con la crisis económica y la devaluación ya me vi ahogado en las responsabilidades del hogar. Es triste y lamentable que un profesional tenga que salir a la calle exponerse al hampa y al Covid-19. Nosotros tomamos las medidas, tenemos alcohol y el tapaboca. Estamos conscientes de que corremos mucho riesgo". 

Ahora es rentable 

De unos años para acá este oficio estaba desaparecido y es que la crisis económica y la inestabilidad del bolívar, hizo que muchas empresas que se dedicaban a esto cerraran para abrir paso al contado. 

Nadie, ningún empresario se arriesgaría a dejar mercancía fiada para perder. "En este país desde hace un tiempo para acá ya se estaba trabajando a pérdida. Nadie deja un crédito en país que en tan solo un día ya hay una devaluación", afirma un comerciante.