Mi casa está destruida. Estoy desempleada

Carmen Labrador

Tuve que sacar una cama para la sala porque me da miedo que me caigan las paredes encima

María Ramírez

En este barrio hay preocupación. Cada día las viviendas se deslizan más

Miriam Rodríguez

En Las Margaritas acecha el miedo de morir tapiados 

Eliana Millán Montiel | La Prensa del Táchira.- Entre el miedo, la zozobra y el temor pasan las noches más de 350 familias que viven en el barrio Las Margaritas de La Concordia del municipio San Cristóbal. 

La angustia de morir en medio del derrumbe de sus viviendas se hace cada día más difícil. Y es que a los más de 60 años de historia que tiene la barriada ya están haciendo mella. 

Tuberías colapsadas, paredes agrietadas, muros de contención que ceden, pisos destruidos son parte de los graves problemas de infraestructura que presentan las viviendas del sector.  

Para el señor Pedro Rosal la situación de viene agudizando en los últimos 15 años producto del deterioro constante de los servicios básicos por las filtraciones de aguas negras y aguas blancas. 

"Se están presentando grandes fallas, tanto es así que los terrenos ceden más de 10 centímetros en el año. Hay daños masivos. El deterioro se ha acentuado en la medida que pasa el tiempo". 

Las viviendas en el populoso sector de San Cristóbal tienen grietas, ya los habitantes han perdido espacios dentro de sus hogares y a otros la desgracia de ver caer las cuatros paredes de la casa les arrebató su hogar. 

Hay quienes aún se resisten a salir las casas. ¿El motivo? No tienen a donde más ir. 

"Tengo 15 años viviendo aquí en mi casa. Muchas veces me he sentado a llorar de ver que cuando llueve baja un río por toda la vereda y el agua pega en mi casa", narra su experiencia con lágrimas en los ojos la señora Carmen Labrador.

Tras la pandemia está desempleada y le ha tocado que ayudarse dando clases a niños en su casa. "Sentimos mucho miedo cuando llueve. Me siento y le pido a Dios que nos ayude". 

Perdiendo espacio en sus hogares 

A la señora Miriam Rodríguez le ha tocado que salir del acobijo de su habitación para dormir en la sala de su casa. "Me tocó que sacar una cama y dormir en la sala. Una noche se me explotaron las paredes. Sé que en la sala no es tan seguro pero por lo menos me da menos miedo". 

Rodríguez quien tiene 51 años viviendo en su hogar manifiesta que en la medida de lo posible han realizado algunos arreglos pero cuando las lluvias arrecian, todo lo que han medio arreglado se vuelve a ir abajo.