En nuestros hogares hay gastos

Anggy Cardenas

Comerciante

La gente no se está cuidando y se ha relajado las medidas de prevención

Evelin Acosta

Vendedora

Abrí para el día de la madre el cual estuvo movido

Mayra Duarte

Comerciante

Comerciantes de Andrés Bello "obligados" a abrir por necesidad

Maryerlin Villanueva | La Prensa de Táchira.- En Cordero, en el municipio Andrés Bello se olvidaron de la cuarentena, pues locales comerciales dedicados a diferentes rubros se vieron obligados a abrir sus santamarías para poder generar ingresos.

Con uso de tapabocas, y distanciamiento social, trabajadores de zapaterías, ferreterías, papelería, entre otras, trabajan desde las ocho de la mañana hasta las dos de la tarde, pues luego de esta hora, efectivos policiales obligan a cerrar las puertas.

Sin embargo, las pocas ventas registradas mantienen en vilo a comerciantes, quienes se encuentran en incertidumbre al desconocer cuándo serán levantadas las medidas del Gobierno nacional para frenar los casos de COVID-19.

La trabajadora Anggy Cárdenas precisó que "la necesidad en las casas" es la causa que se reanudara la actividad comercial en esta jurisdicción, y bajo las medidas de prevención las personas salen a trabajar.

"En nuestros hogares hay gastos, y aunque solo sale el 50% de las personas, de a poquito se generan ventas que benefician al local" dijo.

Sin combustible

Carmen Pernía, labora en una tienda de productos para plantas, sin embargo, la cuarentena la llevó a emigrar a la venta de víveres colombianos a las afueras del local.

"No hay ventas para el mantenimiento de plantas, pues la gente está buscando es qué comer, es por eso que decidí poner productos de la cesta básica en el negocio" dijo.

Señaló que la falta de combustible impide trasladarse hasta Lomas Bajas y Hato de la Virgen, sector donde adquiere jarrones, macetas y otros productos para su negocio.

"Yo trabajo con materos y me es imposible trasladarme para allá para comprar mercancía ahorita porque no tengo gasolina para mi carro" expresó.

Indicó que con la venta de comida, ha generado ingresos para poder costear los gastos del alquiler del local y llevar el sustento a su hogar.

Vendedores ambulantes 

Evelin Acosta, manifestó que al inicio de la cuarentena se notó en la localidad compras nerviosas por parte de los lugareños, no obstante, con el correr de las semanas, la situación se fue calmando.

A ello se suma la proliferación de puestos ambulantes con productos de Colombia, lo que ha generado una reducción en las ventas de abastos y supermercados del municipio Andrés Bello.

"Hay demasiada competencia y eso ha bajado las ventas en otros establecimientos, pero, aun así, se ve las personas caminando y preguntando precios para conocer dónde les parece más factible hacer la compra" enfatizó Acosta.

Resaltó que desde hace varios días, ha notado que los habitantes han dejado de usar los tapabocas y se han presentado algunas aglomeraciones en algunas zonas del pueblo.

"La gente no se está cuidando y se ha relajado las medidas de prevención" agregó.