Ismary Bustamante| La Prensa del Táchira.- Al evaluar las constantes roturas que se vienen presentando en el Acueducto Regional del Táchira, Alcides Saavedra, ingeniero civil de la región fue contundente al manifestar que "si las tuberías estuvieran en buen estado no explotarían".
El especialista señaló que las fallas operativas y las recientes explosiones en los ductos ocurren debido al desgaste de una estructura que acumula décadas en funcionamiento.
"Si se realizara una atención técnica adecuada y el mantenimiento preventivo que requiere el sistema, se evitarían tales roturas, las cuales interrumpen el servicio de agua potable en gran parte del estado para eso están los técnicos" dijo.
Replanteamiento
Ante la gravedad de la situación, el ingeniero advirtió sobre la necesidad de ejecutar de manera inmediata trabajos de reevaluación técnica en toda la red de tuberías del Acueducto Regional.
Detalló que dicho diagnóstico permitirá a los técnicos determinar científicamente, cuáles tramos del acueducto necesitan ajustes operativos de forma urgente y en cuáles es estrictamente necesario realizar un cambio total de la antigua infraestructura, para evitar futuras emergencias hídricas.
Deterioro de más de 4 décadas
De acuerdo con los registros históricos, el acueducto que aprovecha las cuencas de los ríos Bobo y Queniquea para abastecer a la zona metropolitana y a la mayoría de los municipios del estado, entró en operación en 1980.
Aunque los estudios estiman que este tipo de tuberías poseen una vida útil de entre 40 y 100 años, en el estado Táchira hay factores que disminuyen la durabilidad del sistema subterráneo, según un especialista en sistema de distribución hidráulica que solicitó no ser identificado.
Detalló que uno de los elementos que pudieran estar afectando directamente al sistema, es la alta humedad del suelo. Esta condición acelera la oxidación del metal si los recubrimientos protectores fallan, reduciendo la vida útil real en algunos tramos a 20 o 30 años si no hay mantenimiento.
El desgaste interno en las tuberías se produce por la presión y calidad del agua, sumadas a la fricción de los sedimentos. Este proceso genera corrosión y debilita mecánicamente las paredes del tubo a lo largo de las décadas.
Personal calificado
Además aseguró que es indispensable que el personal técnico a cargo maneje rigurosamente las especificaciones del sistema, tales como la presión y la estática del agua.
La falta de supervisión especializada y la ausencia de protocolos preventivos han convertido al acueducto en un sistema altamente vulnerable y propenso a fallas críticas consecutivas.
La fuente anónima explicó que el desconocimiento técnico en el cierre de válvulas puede ocasionar el golpe de ariete. Este fenómeno genera fluctuaciones bruscas de presión por paradas de bombeo o cierres rápidos, lo que fatiga y deteriora el material de la tubería.
Marco legal: mantenimiento e indemnización
En Venezuela, la construcción, operación, mantenimiento y administración de los acueductos están regulados por un marco legal jerárquico. La ley principal y específica que rige sobre estos sistemas es la Ley Orgánica para la Prestación de los Servicios de Agua Potable y de Saneamiento (LOPSAPS).
La ley vigente, que fue aprobada en 2001 y reformada en 2007, en su artículo 35 desglosa los procesos técnicos específicos de los acueductos y detalla que las labores de mantenimiento deben aplicarse rigurosamente.
También en su artículo 111 dictamina que el prestador debe operar las redes bajo estrictos criterios de seguridad. Si ocurre una rotura por falta de mantenimiento preventivo, fatiga de materiales no atendida o negligencia operativa, la hidrológica debe asumir los costos de los daños ocasionados a terceros.
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