María Cárdenas | La Prensa del Táchira.- El doctor Alfredo J. González fue un médico tachirense que dedicó su vida a la salud pública, la docencia y el servicio comunitario. Su historia marcada por el esfuerzo personal y una profunda vocación humanística, quedó sellada con la fundación de la Escuela de Enfermería del Táchira, creada en honor a su hija fallecida.
Nacido en Palmira el seis de enero de 1909, González cursó su formación básica en el colegio Salesiano de Táriba y fue monaguillo de monseñor Briceño. Según el cronista de San Cristóbal, Luis Hernández, durante su juventud desempeñó oficios tan duros como el de carbonero y recogedor de leña. Apasionado por la música, desempeñándose de manera hábil en saxofón y flauta. Para financiar su carrera de medicina, trabajó como profesor nocturno, hasta obtener su título en 1934.
Una vez graduado, se instaló en San Cristóbal y se desempeñó como médico de Sanidad y obstetra en el Hospital Vargas, donde alcanzó gran reconocimiento. González fue uno de los fundadores de la Cruz Roja en la ciudad, institución en la que colaboró ad honorem. También ejercicio como médico voluntario en el Club de Leones. Fue el último director del Hospital Vargas y en 1958 asumió como el primer director del Hospital Central de San Cristóbal.
La tragedia marcó su vida cuando su hija, estudiante de enfermería, falleció a causa de una meningitis. En respuesta a esa pérdida, el doctor González decidió fundar la Escuela de Enfermería del Táchira.
Alfredo González murió el 23 de octubre de 1960. En su honor su familia creo un premio científico anual para recordar al hombre que trajo a muchos tachirenses al mundo.
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