María Cárdenas | La Prensa del Táchira.- La decisión de optar por un implante coclear no termina en el quirófano. Para quienes recorren este camino, el verdadero desafío comienza después, un proceso de rehabilitación que exige paciencia, constancia y sobre todo el acompañamiento del entorno familiar. Así lo señala Diana Patiño, fonoaudióloga de la ciudad, quien desde su experiencia diaria acompaña a pacientes y familiares.
Patiño explica que el proceso del implante coclear empieza mucho antes de la cirugía. "Con el proceso del implante coclear, digamos que desde el diagnóstico es retador, ya que no solo implica el diagnóstico del paciente, sino también la aceptación de toda la familia, porque el reto más grande es poder comprender qué tipo de pérdida auditiva tiene, por qué la pérdida fue ocasionada, el grado de la pérdida y aceptar que el paciente o niño debe ser sometido a una cirugía de implante coclear para poder escuchar".
"El mayor desafío es aceptar ese diagnóstico, y comprender que el tratamiento posquirúrgico se realiza mediante un proceso de rehabilitación auditiva verbal durante muchos años con una constancia regular", señaló.
El primer eslabón de esta cadena es el pediatra, quien realiza un tamizaje auditivo inicial. Ante cualquier señal de alerta el niño es remitido al otorrinolaringólogo, donde se llevan a cabo las pruebas específicas para confirmar la condición. Según la especialista, el diagnóstico temprano es esencial, ya que una demora puede afectar de manera crítica el desarrollo del lenguaje.
Uno de los aspectos más determinantes es el tiempo. El otorrinolaringólogo debe evaluar si el paciente es operable, descartando patologías asociadas que pueden complicar el procedimiento. Además se analiza el tipo y grado de pérdida auditiva, que debe ser severa o profunda para ser candidata a este tipo de implantes.
"Al confirmar el diagnóstico, el otólogo evalúa si se puede operar, ya que debe tener buen pronóstico, sin patologías asociadas y estar en una edad máxima de 5 años para aprovechar el periodo crítico del lenguaje", aseguró.
La cirugía solo es el primer paso
Pero la intervención quirúrgica, explica la fonoaudióloga, es apenas el comienzo. "El mayor desafío es aceptar ese diagnóstico, y comprender que el tratamiento posquirúrgico se realiza mediante un proceso de rehabilitación auditiva verbal durante muchos años con una constancia regular", explicó.
En los niños cuando el acompañamiento es adecuado, los resultados pueden ser muy favorables. Patiño asegura que ha visto a niños y jóvenes recuperar su capacidad comunicativa y llevar una vida completamente normal, continuando sus estudios sin mayores dificultades. Sin embargo, asegura que las familias deberían recibir más información y orientación sobre todo el tema.
Implante en adultos
En cuanto a los implantes en los adultos, Patiño destacó que cuando una persona adulta recibe un implante coclear, el proceso se vuelve más complejo. "Después de la cirugía el paciente debe asistir a un mínimo de dos años de rehabilitación bajo la metodología Auditiva verbal con manejo integral con acompañamiento psicológico ya que es muy frustrante para el paciente haber perdido el sentido de la audición por completo y empezar desde cero".
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