María Cárdenas | La Prensa del Táchira.- El 13 de febrero de 1972 un hecho de sangre conmocionó a los habitantes de la aldea Los Palmares en San Pedro del Río. Una mujer de 45 años fue alcanzada por los proyectiles de una escopeta en el solar de su vivienda, donde vivía de manera humilde con sus cuatro hijos.
Sus hijas y los niños más pequeños entraron en pánico y a lo lejos divisaron que en el cafetal un hombre emprendía la huida. La policía se hizo presente en el lugar para iniciar las investigaciones del terrible crimen. Las hijas de la mujer hablaron del hombre del cafetal que identificaron como un vecino que acosaba de manera insistente a su madre.
Los detectives comenzaron la búsqueda y un día después localizaron al sospechoso en La Aldea el Trapiche. Al interrogarlo, el criminal confesó el hecho.
El crimen
El hombre vecino de la víctima tenía 57 años, explicó a los oficiales que la mujer le había hecho brujería, por lo cual durante semanas comenzó a planificar el crimen. Estudió los movimientos de la mujer y aquella mañana se escondió durante horas en un cafetal cercano, armado con una escopeta a la espera de la víctima. Cerca de las 12 de mediodía, la mujer fue al solar y en ese momento realizó los disparos que terminaron con la vida de la víctima.
Las hijas de la mujer contaron a los oficiales que el hombre era un demente que durante años acosó a su madre y señalaron que un año antes, el hombre había intentado prender fuego a la vivienda de su madre, después de que ella se negara a entablar una relación romántica con este.
El hombre fue detenido y enjuiciado por el crimen en La Aldea Los Palmares.
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