María Cárdenas | La Prensa del Táchira.- La mañana del lunes 10 de octubre de 1988 comenzó como cualquier otra para cuatro niños del sector La Morita, en el municipio Fernández Feo. Tras culminar sus clases matutinas, los pequeños, cuyas edades oscilaban entre los 11 y 12 años, emprendieron juntos el camino a sus hogares. Caminaban a un costado de la carretera, un trayecto que recorrían a diario; sin embargo, aquel día se convirtió en el escenario de una tragedia que estremeció al estado.
En una curva de la vía, a solo 600 metros de la institución educativa, un conductor perdió el control de su camión al intentar esquivar bruscamente otro vehículo. El pesado camión se desvió violentamente hacia un lado del camino arrollando a los cuatro niños. El impacto fue mortal, pero el camión no se detuvo ahí; tras el atropello continuó su marcha descontrolada, derribó una cerca y finalmente se estrelló contra un árbol.
La noticia dejó en el dolor a toda la comunidad de La Morita. Las familias de las víctimas quedaron devastadas y solicitaron justicia ante el terrible hecho que terminó con la vida de Freddy C., Elimar M., Wilmer M. y José R., cuatro niños inocentes.
El conductor del camión fue detenido y comenzaron las investigaciones; el hombre aseguraba que había perdido el control del camión y no pudo hacer nada para evitar la tragedia. Pasados tres meses del terrible accidente, comenzaron a correr rumores sobre la posible liberación del conductor. Hecho que indignó a los familiares, los cuales recurrieron a los medios de comunicación para exigir que el hombre fuera castigado por el terrible suceso.
Más de tres décadas después, el recuerdo de aquellos cuatro niños que no llegaron a casa y cuyas vidas fueron truncadas por un accidente vial, sigue estando presente en La Morita.
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