María Cárdenas | La Prensa del Táchira.- Mientras la Navidad y el fin de año son para muchos una época de reunión y alegría, para algunos ciudadanos de diferentes municipios del Táchira, estas fiestas se han convertido en una fuente de estrés y malestar. Personas de sectores como Palmira en Guásimos y Plaza Venezuela en San Cristóbal señalan que la temporada se ha caracterizado por ruidos excesivos, acumulación de basura y anarquía en las calles.
En Plaza Venezuela, residentes denunciaron que el estruendo de minitecas, cornetas y vehículos con equipos de sonido modificados ha perturbado el descanso de familias enteras. Carlos Rincón del sector Plaza Venezuela, señaló que niños, adultos mayores y ciudadanos que padecen alguna enfermedad se han visto afectados por esta situación que se presenta especialmente en horas de la noche. "Todos merecen descanso. Existen leyes, ordenanzas que protegen el debido descanso. En la comunidad hay niños, adultos mayores, enfermos delicados que merecen descansar".
De igual manera Elsa Carrillo, habitante de Guásimos señaló que esta situación siempre se ha presentado en Palmira; sin embargo, este año se ha agravado debido a la aparición de vehículos con equipos de sonido modificado. "Los vehículos se paran en cada esquina o calle que se les antoja. Lo más grave es la anarquía de estas personas que trancan las calles, no les importa que sea un centro poblado, familias con personas vulnerables; enfermos, ancianos, niños o animales domésticos sensibles al ruido".
Estas prácticas violan la ordenanza municipal y estatal sobre ruidos molestos. La abogada Zorbel Colmenares explicó que "actualmente observamos con preocupación cómo el espíritu de estas fechas se va empañando por acciones que vulneran la tranquilidad de la comunidad. El uso de equipos de sonido excesivos hasta altas horas de la madrugada no es sinónimo de alegría. Exceder los niveles de ruido contraviene las ordenanzas vigentes".
Si bien los ciudadanos señalaron que en Palmira las fuerzas de seguridad han respondido a los llamados, las personas dueñas de estos vehículos esperan a que los oficiales se retiren de la zona para volver a generar los ruidos molestos. Asimismo los ciudadanos resaltan que, además de la generación de contaminación sónica, estas personas dejan a su paso grandes cantidades de basura que luego deben ser limpiadas por los dueños de negocios y otros habitantes del lugar; además, expresaron que estas personas en general están bajo los efectos de bebidas alcohólicas.
Descarga nuestra app aquí o escanea el código QR
