Desde España Chile y Argentina hasta otros rincones del mundo los migrantes intentan recrear la magia de las fiestas a pesar del peso de la distancia

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Desde España, Chile y Argentina hasta otros rincones del mundo, los migrantes intentan recrear la magia de las fiestas a pesar del peso de la distancia

Con videollamadas tachirenses esparcidos por el mundo celebran año nuevo

María Cárdenas | La Prensa del Táchira.- Mientras en el Táchira las familias se reúnen para dar la bienvenida al Año Nuevo, miles de tachirenses esparcidos por el mundo, enfrentan la celebración con un sentimiento agridulce entre la nostalgia, videollamadas y un esfuerzo por mantener vivas las tradiciones de su tierra.

Desde España, Chile y Argentina hasta otros rincones del mundo, los migrantes intentan recrear la magia de las fiestas a pesar del peso de la distancia. Jesús Puyana, de 26 años, explicó que intenta realizar todas las tradiciones decembrinas desde España, incluso el conteo regresivo; no obstante, nunca se siente igual. "Hacemos todo lo que hacíamos en Venezuela; hasta hacemos el conteo regresivo, aunque no es lo mismo sin los locutores de San Cristóbal".

Carmen Rosales, de 37 años, desde Chile intenta recrear las tradiciones. "Hacemos lo mismo que en San Cristóbal: nos reunimos y hacemos la cena, pernil, hallacas y pan de jamón". De igual manera realiza su habitual videollamada, como cada año desde que emigró, para intentar celebrar el nuevo año lo más cerca posible de sus padres.

A pesar de que muchos consiguen recrear estás fiestas, ya que se encuentran en los mismos lugares que familiares y amigos, otros tachirenses no corren con la misma suerte. Emily Contreras, de 32 años que reside en Argentina, específicamente en Córdoba, explicó que ha tenido que abandonar muchas costumbres, pues no tiene con quien compartirlas y la llenan de nostalgia. "Desde hace varios años que no celebro Año Nuevo como en San Cristóbal. Me lleno mucho de nostalgia. Son siete años lejos de casa y eso no ayuda a querer compartir con los argentinos; aunque siempre me invitan a pasarla con ellos, no es lo mismo", aseguró.

Por su parte Yuleina Andrade explicó que fueron muy duros sus primeros años en Chile y el estar tan lejos de su familia hacía muy difíciles las fiestas. "Los primeros años fue muy difícil sostener la tradición, especialmente por la nostalgia de estar tan lejos de mi núcleo familiar".

Cada uno de estos migrantes, sin importar la hora, siempre realizan una videollamada, ya sea antes, durante o después de la medianoche, para poder conectar y sentirse más cerca de sus familiares y amigos, e intentar revivir la emoción de recibir un año nuevo como solo se hace en Venezuela.

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