María Cárdenas | La Prensa del Táchira.- La dislexia, una dificultad específica del aprendizaje que afecta la lectura, escritura y la organización, es mucho más que un problema académico. Según especialista, su impacto en el ámbito socioemocional de los jóvenes es profundo, pudiendo generar baja autoestima, ansiedad y problemas de comportamiento. Ante esto el rol de la familia es fundamental para que ayudar a los niños y adolescentes pueda afrontar este desafío.
La psicopedagoga Inés Jiménez explicó que la dislexia afecta directamente en habilidades cruciales para el aprendizaje. "La dislexia afecta a los jóvenes, tanto en el ámbito académico como en el socioemocional, generando dificultades en la lectura, escritura, organización y comprensión. Esto puede llevar a la baja autoestima, ansiedad y problemas de comportamiento, y si no se aborda, puede tener repercusiones negativas a largo plazo en el desarrollo educativo, social y económico del adolescente", señaló.
Asimismo aseguró que más allá de lo académico, la carga emocional que conlleva la dislexia es significativa. "Este trastorno del aprendizaje puede causar gran sufrimiento. Las personas con dislexia pueden experimentar vergüenza, ansiedad, ira debido a la frustración constante, sentimientos de inferioridad, aislamiento social, tristeza y otros pensamientos negativos que afectan su salud mental", aseguró.
Ante esta realidad, la intervención psicológica es una herramienta indispensable. Los profesionales no solo acompañan a los jóvenes a sobrellevar la situación, sino que también actúan como orientadores de los padres, guiándolos en la manera de como brindar apoyo a los jóvenes.
El psicólogo Alfonso Amaya enfatizó que la actitud y la acción de los padres son determinantes. "Los padres son fundamentales en esta situación, puesto que deben tener la capacidad de abordar el problema y aceptar la situación ", explicó el psicólogo.
Ambos especialistas coinciden en que el apoyo emocional incondicional es la base, pero debe ir acompañado de estrategias prácticas. Entre las recomendaciones se encuentran ejercicios que estimulen la memoria y el procesamiento de la información, como lecturas compartidas, uso de tarjetas, aclarar instrucciones escritas y el uso de audiolibros, que facilitan el acceso a los contenidos.
Cabe destacar que Jiménez señaló que la dislexia afecta a 1 de cada 5 niños y que entre el 10 y 20% de la población joven enfrenta esta dificultad.
Descarga nuestra app aquí o escanea el código QR
