380 familias en San Josecito claman atención inmediata 

Ariana Moreno | La Prensa del Táchira.- Desde hace más de 20 años, vecinos de la calle Venezuela ubicada en el sector E1 de San Josecito, municipio Torbes, han implorado ayuda por todos los medios a las diversas autoridades del estado Táchira debido a los constantes deslizamientos de terrenos que han causado el colapso de varias calles y viviendas. Sin embargo, las súplicas de más de 380 familias que habitan en este sector aún no han sido escuchadas. 

Los habitantes aseguran que ninguno de los alcaldes que ha habido en el municipio Torbes durante los últimos años se han acercado a este sector para evaluar los múltiples problemas que los afecta. Además, afirman que el único organismo que se ha hecho presente en el lugar ha sido Protección Civil, quienes mediante varias llamadas de auxilio han socorrido a los enfermos y evaluado los daños durante las lluvias.

A pesar de que los deslizamientos no son el único problema que aqueja a los vecinos de la parte alta de la calle principal es el que más preocupación les ha traído durante los últimos días, ya que desde hace aproximadamente un mes la calle Venezuela ha ido cediendo poco a poco hasta el punto que los ha dejado prácticamente incomunicados.

Única vía de acceso 

Esta calle representa actualmente la única vía de acceso para dos sectores de la comunidad de San Josecito, debido a que una ruta alterna ubicada en la calle Los Fiscales del sector B también colapsó hace 15 días, obligándolos a usar la calle Venezuela para acceder a este sector. 

Ante esta situación, los residentes del sector con la ayuda de varios mototaxistas tuvieron que limpiar y rellenar la vía con cemento para lograr el paso de vehículos pequeños. A pesar de ello, aseguran que esto representa un "alivio" temporal y que en cualquier momento puede venirse abajo nuevamente. Estos deslizamientos han sido producidos por el agua de lluvia, la principal fuente de inestabilidad de estos suelos. La residente, Mileidy Angulo,afirma que la comunidad no posee una infraestructura para el encauzamiento de estas aguas pluviales, por lo que se filtra hacia los suelos y viviendas. 

A cuestas

La habitante, Yasmín Varela, cuenta cómo el estado de la vialidad les ha provocado múltiples dolores de cabeza. Asegura que para poder adquirir los servicios públicos de aseo urbano, transporte, gas y otros beneficios del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP) deben bajar hasta la vía principal de San Josecito. En el caso del gas y el CLAP, la mayoría de las personas tienen que subir "a cuestas" con las bombonas y las bolsas, ya que los camiones ni otro tipo de vehículo pesado no pueden acceder a esta comunidad. 

La mayoría de la población de esta comunidad son mujeres, por lo que en muchas ocasiones deben cancelar taxis que les cobran hasta 10 mil pesos por subirlas, las más arriesgadas prefieren pagar un mototaxi en 2 mil y otras suben caminando, ya que aseguran que no pueden estar costeando ese tipo de transporte. 

Vulnerables

Además, se encuentran preocupados porque en el sector viven muchas personas con condiciones de salud precarias, por lo que al momento de una emergencia no tienen cómo salir y ya se han presentado situaciones en la que deben esperar que pase lo peor. 

Yasmín Varela afirma que su madre que sufre de alzhéimer convulsionó hace aproximadamente un mes y debieron "dejarla a la voluntad de Dios", ya que no tienen cómo sacarla. Asegura que varias veces le ha dado este tipo de crisis y por no contar con una vialidad en buen estado ni un vehículo adecuado, al intentar movilizarla se fracturó el fémur accidentalmente. 

Asimismo, Aleida Espitia manifiesta que en este sector habitan muchos niños y ancianos, quienes sufren constantemente enfermedades relacionadas con las filtraciones de agua y la contaminación. 

Quieren soluciones

Cada vez que tienen un problema, los residentes tratan de solventarlo a través de sus propios medios: sin embargo, asegura que ya han agotado todos los recursos comprando cemento para reparar las calles y arreglando también los transformadores que se les habían quemado. Por lo que actualmente se encuentran en la búsqueda de soluciones que pueda brindarle algún organismo. Finalmente, hacen un llamado a las autoridades para que se aboquen a esta comunidad y den soluciones definitivas. 

"Le agradecemos al ente que le corresponde a ver si nos echan una manito y nos coloquen el muro, sea de cemento, de piedra o lo que sea más favorable, pero que solucionen" añade la habitante Virgelma Quintero.

Temen que se repita la tragedia de hace 26 años

Según los habitantes de la parte alta de la calle Venezuela, diez casas de este sector fueron derrumbadas producto de las fuertes lluvias hace aproximadamente 26 años. La residente, Mileidy Angulo, cuenta que las familias propietarias de las viviendas destruidas tuvieron que sacar lo poco que tenían e irse, porque no pudieron reubicarlos a pesar de que hicieron las solicitudes necesarias. 

Por este motivo, afirman que las 380 familias están expuestas y temen que con el paso del tiempo los terrenos se sigan deslizando provocando que sus casas sean arrastradas en un aguacero. Actualmente, la casa de Lucila scalante es una de las más afectadas, puesto que gran parte de las columnas de la vivienda se han derrumbado dejándola en peligro. 

Conflictos

Además de los desbordamientos de aguas pluviales, se han registrado daños en las cañerías de vecinos que contribuyen al deterioro de las estructuras. Ante esto, los conflictos entre vecinos no se han hecho esperar, algunos, incluso mantienen demandas legales que impiden que se pongan de acuerdo por el bienestar común. 

Yasmín Varela asegura que lamentablemente no cuentan con el apoyo de la población total, por lo que los más afectados resultan ser los únicos interesados en la solución de estos problemas. Por este motivo, los habitantes hacen un llamado a todas las familias para unirse en pro de la comunidad, ya que ahora no sólo son los únicos afectados, sino que se suma la calle Los Fiscales del sector B, quienes quedaron incomunicados y deben usar la calle Venezuela como alternativa de acceso diario.

Falla de servicios públicos

Estos habitantes dependen totalmente de las acciones comunitarias. Desde que se establecieron hace casi 50 años, no cuentan con suministro de agua potable por parte de la Hidrológica de la Región Suroeste (Hidrosuroeste), por lo que tuvieron que crear una red de abastecimiento dependiente de una naciente cercana.

Además, debido al mal estado de la vialidad desde hace años que no cuentan con el servicio del aseo urbano, por lo que la acumulación de basura es casi obligatoria en este sector. Según los habitantes, la única manera de mantener la comunidad limpia es que cada uno ponga "su granito de arena" y lleve las bolsas de basura a la vía principal de San Josecito, donde son recogidas. 

Por su parte, algunos habitantes denuncian los altos costos que deben pagar por las bombonas de gas en comparación con otras comunidades. "Eso no es justo para nuestra comunidad humilde, pagamos casi 20 mil pesos por la bombona de 18 kilos y nosotros lo que ganamos es un sueldo mínimo", expresa Yasmín Varela, quien dice que además de ser caras, llegan cada 4 o 5 meses por lo que en muchas ocasiones deben cocinar con leña.

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